El pasado 4 de septiembre se dio cita en el Iradier Arena de la capital alavesa el Festival de Televisión de Vitoria-Gasteiz, más conocido como FesTVal.

Tras más de 35 años en programas, series y películas de gran notoriedad, Ana Obregón recibió el Premio Joan Ramon Maina, la máxima distinción del festival que pone en valor su dilatada y exitosa trayectoria.

El galardón fue entregado por su amigo Boris Izaguirre, en un momento muy emotivo que puso al público en pie y arrancó una gran ovación.

<<Estoy más nerviosa que cuando me he puesto delante de toda España para dar las Campanadas. Tengo la boca seca. Quiero dedicar especialmente este galardón a dos personas que estarían,… que están muy orgullosas de mí. Esas dos personas son mi madre y mi hijo. Este premio es para ti, mamá, y para ti, Aless>>, fueron las palabras de la premiada, visiblemente emocionada y con la voz rota.

Además, añadió citando a Dalí: <<La televisión es esa pantalla en la que uno ve todo lo que se puede imaginar>>. Y continuó su discurso: <<Yo nunca me imaginé estar aquí… y lo que queda porque sé que voy a tener fuerzas para seguir». Agradeció a todas las cadenas dedicándoles el premio, y en especial a TVE, con la que guarda una estrecha relación.

Ana Obregón deslumbró a todos con su elegancia. Acudió al evento con un vestido largo de color blanco, diseñado por uno de los modistos del momento, Jorge Redondo, para la firma Redondo Brand. Fue acompañada por su amiga y representante Susana Uribarri que, con un look de Emilio Pucci y joyas Rabat, disfrutó junto a ella de una velada apasionante y llena de emociones.